Así piensan nuestros jóvenes
Se piensa que un país generoso es aquel en el que cada ciudadano es tratado con justicia y equidad. ¿Creen los adolescentes mexicanos en ese sueño? ¿Piensan que México es, o llegará a ser algún día, esa nación ideal? De las respuestas depende buena parte del futuro de nuestro país, pues son estos jóvenes quienes, armados con sus expectativas, convicciones e intenciones, determinarán el rumbo de México en todos los ámbitos.
Para conocer mejor cómo piensan ellos, Selecciones realizó una encuesta entre 459 personas de 12 a 18 años de edad en el Distrito Federal, Monterrey y Guadalajara. Según la metodología, el margen de error por el total de la muestra es de ± 4.7 con un nivel de confianza del 95 por ciento. Preguntamos a los encuestados cuáles son sus valores, cómo ocupan el tiempo; cómo ven la familia, el trabajo, la responsabilidad cívica, las instituciones y, en general, los valores que imperan en nuestro país.
De acuerdo con los resultados que obtuvimos, los adolescentes mexicanos ubican y comprenden las dificultades por las que México atraviesa, y comparten con el resto de la sociedad la preocupación por problemas como la corrupción y la inseguridad. También proponen soluciones.
Orgullo y conciencia
"Me gusta que México sea democrático y que los ciudadanos puedan escoger a sus gobernantes, y me siento orgulloso porque nunca nos dejamos vencer ante las desgracias que suceden", dice Omar Iván Cisneros, estudiante de secundaria de 15 años.
"Estoy muy orgulloso de ser mexicano, porque aquí tenemos diferentes culturas y pensamos diferente a otros países. Somos inteligentes y muy ingeniosos, aunque un poco desordenados; tiramos un poco de basura y a veces no seguimos las reglas", comenta Jaime García Miranda, estudiante de segundo de secundaria en la Ciudad de México.
Como Omar y Jaime, la juventud mexicana tiene los pies sobre la tierra en lo que concierne a nuestra realidad como país. En su opinión acerca de las principales instituciones nacionales destaca la capacidad de análisis y crítica.
De los encuestados, tan sólo 22 por ciento manifiesta algún grado de confianza en el presidente de la República. La policía, por su parte, alcanza algún nivel de confianza en 15 por ciento de los adolescentes, y los partidos políticos, en 12 por ciento de los encuestados. A manera de comparación, el comediante Adal Ramones despertó confianza en 32 por ciento.
Una de las instituciones de mayor credibilidad para ellos, es la Iglesia católica: 47 por ciento confía en la jerarquía eclesiástica. ésta sólo fue superada en credibilidad por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que alcanza un nivel de confianza en 50 por ciento de los encuestados.
La capacidad crítica de los jóvenes se extiende a la visión general que tienen acerca de nuestro país. El 92 por ciento califica la situación de México de regular a pésima, y casi tres cuartas partes considera que tales condiciones no cambiarán en los próximos 10 años.
De igual manera, los participantes en la encuesta manifiestan preocupación por los que, según piensan, son nuestros principales problemas. El 26 por ciento de los adolescentes considera que la corrupción es el mayor obstáculo para México, mientras que el 24 por ciento señala la pobreza, y el 21 por ciento, el desempleo.
A pesar de esta percepción, el sentimiento patriótico de los encuestados no se vio afectado. El 92 por ciento está orgulloso de ser mexicano. ¿Las razones? Principalmente nuestra cultura y tradiciones, y la riqueza y belleza de nuestros recursos naturales.
Los adolescentes mexicanos tienen una clara idea de cómo resolver las dificultades nacionales. "Se debería de dar valores a los niños, y enseñarles que el mejor modo para so-lucionar las cosas es mediante el diálogo y no con la violencia", afirma Mariana Flores, de 14 años de edad, quien estudia la secundaria en el Colegio Cristóbal Colón de la Ciudad de México.
Mariana, como la mitad de los participantes, afirma que los problemas de México podrían solucionarse con mejores gobernantes decididos a cumplir las leyes. No todos los adolescentes consideran que la solución debe recaer en las instituciones. Poco más de la cuarta parte de los encuestados opinó que para resolver los principales problemas del país se requiere la participación de todos, como ciudadanos más responsables y comprometidos a cumplir las leyes. Por cierto, la mayoría de los adolescentes mexicanos, el 81 por ciento, se consideran buenos ciudadanos.
Bases firmes
"La familia es muy importante porque de ahí se desarrolla el ser humano; ahí inicia, y lo que aprende en ella lo refleja ante todos. Lo más importante que me ha dado la familia es el amor y el respeto a los demás", comenta Sergio Dueñas Sánchez, quien estudia en la preparatoria del Instituto Politécnico Nacional en Guadalajara.
El 86 por ciento de los adolescentes encuestados demuestran que, contrario a lo que comúnmente se afirma, la confianza en sus padres es una de las bases sobre las cuales construyen sus vidas. La familia es una de las instituciones con mayor presencia en la escala de valores de los jóvenes mexicanos. El 97 por ciento de los adolescentes dijeron que la familia juega un papel importante en sus vidas.
La mitad de los encuestados expresaron que lo más importante que les han dado sus familias es el amor; el apoyo económico fue mencionado por menos del 10 por ciento. La familia también juega un papel crucial en la manera como los adolescentes toman decisiones: el 46 por ciento decide qué hacer, en casos difíciles, con base en enseñanzas y consejos que han recibido en su casa.
El hecho de que los adolescentes mexicanos se sientan amados por sus familias no es un aspecto secundario. El amor en la familia, en esta etapa formativa de la vida, puede traer como consecuencia un futuro mucho más pleno y feliz, explica la doctora Martha Celia Herrera Díaz, psicóloga del Centro de Interdisciplinas Cognitivo Conductuales: "En esta etapa, es fundamental que los adolescentes se sientan queridos por sus padres. El amor y la aceptación serán las bases para que vayan creando una autoestima alta".
Los jóvenes mexicanos aprecian la educación que sus padres les han dado. El 94 por ciento afirma que el ejemplo paterno y materno ha sido bueno; al 85 por ciento le gustaría dar ese mismo ejemplo a sus hijos. Más de la mitad piensan que en un futuro, cuando sean padres, serán igual de estrictos con sus hijos. El 73 por ciento de los adolescentes mexicanos encuestados confían plenamente en sus padres.
La espiritualidad es otra base firme para la formación de nuestros adolescentes. Casi todos manifestaron creer en un ser divino, y al preguntarles "¿Qué tan importante es Dios en tu vida?", casi la mitad le dio la máxima puntuación en una escala del 1 al 10.
Hallazgos inesperados
Los adolescentes tienen posturas diversas, y a veces ambiguas, respecto a temas relevantes en los que la sociedad mexicana no ha logrado llegar a acuerdos generales.
El 43 por ciento de ellos no justifican bajo ninguna circunstancia la compra de productos pirata, mientras que 4 de cada 10 consideran que de alguna manera es aceptable la compra de artículos robados.
Para el 60 por ciento de los adolescentes, el soborno no es una acción justificable; sin embargo, casi la mitad ven a la evasión de impuestos como un recurso viable bajo determinadas condiciones.
Respecto al aborto, el 67 por ciento dijeron que están en contra de su legalización, y es en Guadalajara y Monterrey donde muestran un mayor índice de oposición (75 y 81 por ciento, respectivamente).
Sobre la pena de muerte, las opiniones se dividen, y 6 de cada 10 encuestados están a favor de su aplicación en caso de delitos muy graves.
De la clonación de seres humanos, tres cuartas partes de los encuestados se muestran en contra, pero el porcentaje varía cuando se habla de la clonación con fines científicos: casi la mitad están a favor de esta actividad, si es en pro del desarrollo de la ciencia.
El 56 por ciento de los adolescentes mexicanos están a favor del reconocimiento legal de la unión entre personas del mismo sexo; el Distrito Federal es donde mayor aceptación tiene esta propuesta. Ahí, 7 de cada 10 encuestados están conformes con esa situación.
El 80 por ciento de los encuestados se oponen a la legalización de la venta y consumo de drogas en nuestro país, y sólo 1 de cada 10 admite haberlas probado en alguna ocasión.
Sabor por el saber
Los números demuestran que los adolescentes mexicanos se preocupan por su preparación. El 95 por ciento de los encuestados dicen que el estudio es importante en sus vidas, y más de la mitad pasan la mayor parte de su tiempo preparando sus clases.
Los adolescentes mexicanos piensan que el futuro equivale a la construcción de un proyecto de vida. Tres de cada 10 encuestados consideran que lo más importante en la vida es construir una buena familia, mientras que para el 64 por ciento, amor es la palabra con que mejor describen su idea de éxito.
"No importa cuánto dinero tengas, tú vales por lo que tienes dentro", comenta Marco Antonio Tinoco de 16 años, estudiante de la Preparatoria La Salle en la Ciudad de México.
Conclusión:
Las opiniones manifestadas por los adolescentes mexicanos en esta encuesta contienen motivos para reflexionar. Hay pesimismo en la relación de estos jóvenes con su entorno. Así, los mensajes negativos que la sociedad transmite a quienes tendrán en sus manos el rumbo de México deben ser un llamado de atención, sobre todo para funcionarios, políticos y líderes de opinión.
El panorama cambia en la relación de los adolescentes consigo mismos. Ven al mundo desde una perspectiva realista y aspiran a formar una sociedad activa, capaz de dar soluciones para los problemas que aquejan al país. Igualmente, destaca el que sus convicciones individuales estén sustentadas en valores como la familia.
Esto nos confirma que la juventud actual puede dar en un futuro grandes satisfacciones a México, sobre todo si la generación de sus padres actúa desde hoy para dejarles un entorno más propicio. La base más firme la da un último indicador. "Veo mi futuro con optimismo", dice Mónica Paola Espanta González, estudiante de 14 años de Guadalajara, Jalisco. "Le estoy echando ganas al estudio, y me parece que hay oportunidades. En mi casa me dan lo que necesito y, sobre todo, apoyo y amor. Me siento feliz, y bien". Como ella, el 94 por ciento de los adolescentes mexicanos consultados se calificaron como personas felices y satisfechas.
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